EL REIAL MADRID, ACOLLONIT PEL TSUNAMI

El calendario avanza y a menos de tres semanas para la, en teoría, disputa del Clásico, nadie puede asegurar la celebración del mismo. Real Madrid y Barcelona siguen sin recibir comunicación oficial por parte de las fuerzas de seguridad de que nada impedirá el normal desarrollo del partido e incluso el inicio del mismo, principal temor ante la cita del 18 de diciembre en el Camp Nou. Por el Santiago Bernabéu hay inquietud en ese sentido, tal y como ha podido saber MARCA.Los contactos de los clubes con Policía Nacional y Mossos se han sucedido, pero la situación no invita a pensar en una solución al conflicto que llevó consigo al aplazamiento del partido inicialmente previsto para el 26 de octubre. Las reuniones continúan en busca de un marco en el que pueda encontrar el espacio ideal para el normal desarrollo de un partido de fútbol de alcance mundial. Algunas de ellas pasan por los muchos asuntos políticos que se están decidiendo durante estos días e incluso por resoluciones judiciales, ajenas por completo al deporte y que pueden tener mucha influencia social. Es más, muchos de los archivos informáticos del denominado ‘Tsunami Democtràtic’ están en poder del CNI, lo que hace más vulnerable al grupo y sus planes de ‘ataque’. Días atrás se filtró que los responsables han exigido que se exhiba durante el Clásico una pancarta exigiendo diálogo al gobierno central.

El Govern de momento no se ha pronunciado y mucho dependerá de la actitud que tomen para poder frenar cualquier tipo de revuelta, pero por ahora callan, aumentando la incertidumbre alrededor del partido.El Real Madrid sigue adelante con su plan inicial de alojarse en un hotel muy cercano al Camp Nou (situado apenas a 800 metros), aunque al ser el partido a las ocho de la tarde han decidido no pernoctar en Barcelona, llegando a la capital catalana poco antes de la hora comer. La salida del aeropuerto será directamente desde la pista y no por la terminal como acostumbra el equipo blanco.Las dudas giran alrededor de la llegada al estadio y la manera de actuar que han tenido los manifestantes, los denominados CDR, capaces de tener cortada una autopista durante días o de tomar algunas calles de Barcelona, situaciones en las que las fuerzas de seguridad se vieron superadas en todo momento.

Un autobús (o dos como se está valorando) es muy vulnerable y para que no exista riesgo alguno, los accesos deberían estar limpios muchas horas antes del inicio del partido.Una de las alternativas que se manejan es poner en marcha un plan similar al de la final de la Libertadores disputada en Madrid, en la que se amplió el perímetro de seguridad, permitiendo el acceso tan solo a los que lleven entrada para el partido o sean residentes en la zona. En este caso se tendría que cortar hasta la avenida Diagonal. Otra posible solución pasa por liberar un carril al estilo como se hace en Juegos Olímpicos o en reuniones de jefe de estado, en las que la seguridad prima por encima de todo.Dentro del estadio la situación parece más controlada. La seguridad en el interior del mismo es cuestión del club azulgrana y los dirigentes parecen comprometidos a garantizarla.
Informa:MARCA.COM (29-11-2019)

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Que tothom ho sàpiga: