JUNQUERAS REPLICA PUIGDEMONT: ” SERIA INA IRRESPONSABILITAT NO DIALOGAR “

(El diari La Vanguardia ha publicat aquest article de Junqueras que √©s una r√®plica al publicat per Puigdemont fa uns dies.Lamentablement la versi√≥ en catal√† d’aquest diari no el publica i, per tant, el reprdu√Įm en castell√† per tal que cada lector pensi el que vulgui d’aquest escrit sense retalls ni resums))

“Via amplia para la independencia”
( ORIOL JUNQUERAS )
Venimos para servir los ideales. Llevamos el alma empapada de sentimiento; nada de venganzas, pero s√≠ un nuevo esp√≠ritu de justicia y reparaci√≥n. Recojamos las lecciones de la experiencia. Volveremos a sufrir, volveremos a luchar y volveremos a vencer‚ÄĚ. Siempre he recordado estas palabras del president Llu√≠s Companys, hoy m√°s vigentes que nunca, a su llegada a Catalunya, en 1936, despu√©s de estar encarcelado. Companys es un ejemplo extraordinario de lucha para la libertad y la defensa de la justicia social en nuestro pa√≠s, los dos objetivos que todav√≠a hoy son el eje del proyecto independentista.

El sufrimiento de Companys y de todas las mujeres y hombres que lo acompa√Īaban no ha sido en vano. Tras √©l, hemos sido muchos m√°s los que hemos cogido su testigo y hemos seguido trabajando para ganar la libertad de Catalunya. Todo este bagaje nos recuerda de d√≥nde venimos y ad√≥nde queremos llegar. Y sabemos como nadie qui√©n tenemos enfrente, porque durante d√©cadas hemos sufrido represi√≥n, persecuci√≥n, ilegalizaci√≥n, prisi√≥n y exilio. E incluso se ha pagado el precio con la vida. Pero est√°bamos, estamos y estaremos.

El Estado espa√Īol tiene un largo historial de incumplimientos y de enga√Īos a los catalanes. Solo en el √ļltimo siglo son incontables los intentos de aniquilar los elementos que nos identifican como naci√≥n. Pero, para frustraci√≥n de todos los que lo han intentado, la realidad es que, hoy, el movimiento independentista es un proyecto fuerte, netamente democr√°tico e integrador, y cada vez m√°s personas lo ven como el √ļnico camino posible para hacer un pa√≠s mejor.

Para convertirnos en un estado es imprescindible construir una gran mayoría en Catalunya, pero también hay que ganarse la legitimidad en todas partes. La partida se juega dentro y a fuera. Por eso, nunca renunciaremos al diálogo ni a la negociación. Sería una ingenuidad creer que el diálogo político con el Estado dará frutos tangibles inmediatos, pero creer que podemos prescindir de él sería una carísima irresponsabilidad. Por mucho que se critique y ridiculice, la mesa de diálogo es un éxito en sí misma; a ojos del mundo es el reconocimiento explícito del Estado de la existencia de un conflicto entre dos sujetos políticos: Catalunya y el Estado.

El di√°logo siempre nos hace ganadores, ya sea porque avanzamos y da resultados o porque neg√°ndolo se muestran de nuevo los l√≠mites y el inmovilismo del Estado espa√Īol ante la comunidad internacional y ante los catalanes que leg√≠timamente a√ļn tienen fe en el encaje dentro de una Espa√Īa diferente. Di√°logo y negociaci√≥n, siempre, pero sin renunciar nunca a ninguna v√≠a pol√≠tica leg√≠tima ni perder de vista el objetivo irrenunciable de la independencia.

No nos cansamos ni nos rendimos cuando defend√≠amos, a contracorriente, el proyecto de la independencia, ni nos acomplejamos ante el paternalismo de quienes nos dec√≠an que era una quimera y que no saldr√≠amos adelante nunca. Persistimos y hoy vemos con satisfacci√≥n que el proyecto pol√≠tico que no hace tantos a√Īos defend√≠amos en solitario ocupa el carril central de la pol√≠tica catalana y condiciona la agenda del sistema espa√Īol.

Hoy somos m√°s que nunca y queremos seguir trabajando para acompa√Īar a los que a√ļn no comparten que la rep√ļblica catalana es el √ļnico cambio posible. Lo hicimos en los ochenta saliendo de la clandestinidad y el exilio; lo hicimos en los noventa reclamando el concierto econ√≥mico y denunciando en todas partes el agravio fiscal cr√≥nico inaceptable que sufren todos los ciudadanos de Catalunya, independentistas o no; lo hicimos en la primera d√©cada de este siglo impulsando un Estatut que el Constitucional tritur√≥ a pesar de haber sido votado por una mayor√≠a de catalanes; despu√©s llegaron las consultas populares por todo el pa√≠s, la consulta del 9-N y, m√°s recientemente, lo hemos hecho jug√°ndonoslo todo para hacer el refer√©ndum de independencia del 1 de Octubre, que ha dado la vuelta al mundo.

Es l√≠cito que todav√≠a haya quien crea que Espa√Īa puede cambiar, pero cuando se vuelva a demostrar que el cambio no es posible porque se opta por la recentralizaci√≥n en lugar de buscar el encaje de las aspiraciones de Catalunya, estaremos al lado de esa gente para construir juntos la rep√ļblica, como ya hemos hecho con otros espacios pol√≠ticos. Cada vez que el Estado espa√Īol muestra sus limita¬≠ciones democr√°ticas, aumenta el n√ļmero de independentistas. Sucedi√≥ con el proceso estatutario, con la represi√≥n a ra√≠z del 1-O, y volver√° a ocurrir si la negociaci√≥n que se ha iniciado con el Estado no avanza.
Sería ingenuo creer que el diálogo con el Estado dará frutos inmediatos, pero creer que podemos prescindir de él sería una carísima irresponsabilidad

La estrategia ganadora no es otra que la de construir un proyecto √ļtil para todos y seguir trabajando para sumar a√ļn a m√°s gente. Por eso sorprende que, con lo que hemos aprendido colectivamente, haya personas que hace cuatro d√≠as viv√≠an c√≥modamente en el autonomismo que ahora defiendan que para hacer la independencia ya somos suficientes. Se entiende la impaciencia, y algunos la tenemos desde hace d√©cadas, pero tambi√©n sabemos que el camino no es corto ni f√°cil y que, para ganar, hay que actuar m√°s con inteligencia que con el est√≥mago.

No queremos elegir entre el eje social y el nacional. Cuando el pa√≠s se ha repartido entre progresistas y nacionalistas, no hemos avanzado hacia la rep√ļblica. Las pol√≠ticas sociales y la libertad nacional son dos elementos indisociables y ¬≠as√≠ lo entendemos cuando gobernamos, en la Generalitat y en los ayuntamientos. Solo con proclamas y rehuyendo las contradicciones de una realidad compleja, no avanzaremos.

Cuando el independentismo se muestra √ļtil es cuando m√°s crece. Por ejemplo, creemos que la inmensa mayor√≠a de los ciudadanos no habr√≠a entendido que, en plena pandemia, las fuerzas independentistas se desentendieran de los presupuestos del Estado, regalando la llave a Cs y renunciando a miles de millones. Era m√°s c√≥modo votar que no, pero era una irresponsabilidad. Quien renuncia a tener m√°s recursos para Catalunya en este momento tan dram√°tico demuestra estar muy alejado del sufrimiento de la gente y seguramente no est√© lo bastante capacitado para dirigir el pa√≠s.

Necesitamos una mirada m√°s larga. No necesitamos exhibir cada cinco minutos que somos independentistas ni convencer a los convencidos con discursos pronunciados a base de reproches. Esta din√°mica nos empeque√Īece a todos y suma cero.

La victoria m√°s importante del independentismo es haber conquistado en solo una d√©cada la centralidad pol√≠tica del pa√≠s, pasando de ser poco m√°s del 10% a casi el 50%. Debemos seguir avanzando con una estrategia compartida que exige al menos cinco elementos. Primero, superar el 50% en las pr√≥ximas elecciones y repetirlo sucesivamente. Segundo, tejer alianzas en torno a los grandes consensos de pa√≠s, como el fin de la represi√≥n, el derecho a la autodeterminaci√≥n, el modelo de inmersi√≥n ling√ľ√≠stica o la rep√ļblica. Tercero, forzar al Estado a aceptar la autodeterminaci√≥n y la amnist√≠a como √ļnicas ¬≠v√≠as para resolver el conflicto con Catalunya. Cuarto, mejorar la vida de todas las catalanas y catalanes en el mientras tanto, situando el pa√≠s a la vanguardia y construyendo los cimientos de la futura rep√ļblica catalana. Y quinto, tejer complicidades y alianzas internacionales para explicar la causa catalana en el mundo.

Todo ello requiere la movilización de la gente, para hacer inevitable la concreción de una solución política y democrática en forma de referéndum. Por mucho que el Estado quiera negar la mayor, una mayoría política indiscutible, que se exprese claramente en todas las elecciones, es una situación que obliga a mover ficha y que empoderará más a la ciudadanía, que nunca renunciará a ninguna vía legítima. Por ello, el Estado debe saber que su negativa a negociar otro referéndum, si perdura en el tiempo, desembocará en una actuación unilateral del independentismo.
Quien renuncia a más recursos para Catalunya demuestra estar muy alejado del sufrimiento de la gente y seguramente no esté lo bastante capacitado para dirigir el país

Tenemos derecho a gobernarnos con las herramientas de cualquier estado. Nadie nos puede obligar a formar parte de un Estado que apuntala a una monarquía manchada por la corrupción y que tiene un sistema poco democrático donde se persigue a los adversarios políticos desde las cloacas y las instituciones. Tenemos el deber de trabajar incansablemente para cambiar esta situación.

Queremos asumir la responsabilidad de liderar un proyecto que incluya a todos los independentistas, pero tambi√©n queremos incluir a todos los que, sin serlo, trabajan incansablemente para tener un ¬≠pa√≠s mejor. Hacer la rep√ļblica de todos es un gran proyecto colectivo que debe convertir a Catalunya en un pa√≠s de oportunidades. Os propongo, pues, caminar juntos en una v√≠a amplia hacia la independencia donde cabemos todos y donde todos somos necesarios.

Informa:LAVANGUARDIA.COM (13-12-2020)

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Que tothom ho sàpiga: