MINGUELLA: ” AMB MI MESSI MAI NO SE’N HAURIA ANAT “

“Conmigo nunca te habrías ido de aquí”
( JOSEP MARIA MINGUELLA, ex representant de futbolistes)

Las imágenes de Leo Messi despidiéndose del Barça entre lágrimas, la llegada a París, la presentación en el Parque de los Príncipes… me han hecho recordar sus primeros días en Barcelona.

De Lionel Messi supe por primera vez a principios del 2000, a través de un conocido mío argentino, el abogado Juan Mateo Walter, que jugaba a tenis en el Club Pompeya y formaba parte de un grupo de argentinos establecidos en Barcelona a raíz del exilio por la dictadura de Videla. Walter me daba información de jugadores de su país, y un día me habló de un crío que le habían ofrecido unos amigos de Rosario, que jugaba en Newell’s y que destacaba por encima de todos los niños de su edad.
Aquel Leo de 13 años era un chico tímido, de mirada huidiza, que parecía asustado

La primera reacción mía fue de duda: ¿qué hago? En aquella época, finales de los noventa, no traíamos futbolistas tan jóvenes de Sudamérica. Ni de ningún otro lugar, porque no había la cultura de fichar a niños. La escuela de fútbol donde jugaba, Marka, nos envió un vídeo donde se veía a Leo, de pequeño, con la pelota en los pies, corriendo hacia la portería… Me pareció un estilo totalmente diferente, que en todos estos años ha sido una de sus características: el fútbol directo y de velocidad.

Me dije: “Lo intentamos”. Acababa de entrar la junta de Joan Gaspart y Charlie Rexach era el secretario técnico. Hablé con él y con Quimet Rifé, al cargo del fútbol base, y conseguimos que el chaval viniera a Barcelona. Viajó con su familia y lo alojamos en el hotel Catalonia de la plaza Espanya, donde hizo su primera estancia en Barcelona durante unos días. Después lo trasladamos con todos los suyos al hotel Rallye, delante de la Maternidad, que estaba más cerca de los campos de entrenamiento del Barça, encima del Miniestadi.

Al principio, el club dudaba de la conveniencia de incorporarlo, porque se temía que lo rompieran, y sobre todo, por el coste que suponía mantener a la familia aquí, ya que en el fútbol base no había un presupuesto específico para esos gastos. Por eso estuvo a punto de romperse la relación. Llegué a un acuerdo con Charlie para que se quedara y el club asumiera unos gastos. Encontramos un trabajo al padre, en mi despacho de representación de futbolistas, en la avenida Sarrià. Estuvo bastante tiempo trabajando conmigo. Según la normativa FIFA, no se podía contratar a menores de otro país si la familia no demostraba que había cambiado de residencia por motivos laborales. También les buscamos un piso de alquiler en la avenida Carles III, cerca del Estadi.

Aquel Leo de 13 años era un chico tímido, de mirada huidiza –no te miraba a los ojos–, que parecía un poco asustado. Era el tercero de cuatro hermanos, pero ya era el centro de la familia. A pesar de su timidez, conmigo siempre mostró afecto, al ser el agente que le había procurado la entrada en Europa. Iba a verlo jugar y siempre me saludaba dándome dos besos. Por eso teníamos una gran proximidad. A veces venía a casa a comer, como cuando montábamos un asado con Riquelme, Motta y los jugadores de aquella época, y él, tímido, se sentaba en una punta comiendo macarrones que le había hecho mi mujer. Al cabo de los años se acordaba de los macarrones de la señora Orquídea.

Pero la vida tiene estos golpes. Estoy muy triste por lo que hemos vivido. Él, llorando desconsolado, en la despedida. Durante dos días estuvo incomunicado, no entendió ni se esperaba qué había pasado. Lo tenía hecho con el Barça. No había querido escuchar otras ofertas. Estaba convencido de que se arreglaría el techo salarial de LaLiga. Así que cuando le dijeron que no, le cayó el mundo encima.

Mi interpretación de los hechos es que si una semana antes el club le hubiera planteado otra solución para poder firmar, como un contrato más largo o cobrando menos, él lo habría escuchado. No habría dicho que no. Habría valorado hasta dónde podía llegar el club para cumplir el límite salarial. Pero días antes lo citan para firmar y en ningún momento pensaron que eso no estaba hecho.

La primera reacción del padre fue dura. Nunca en 20 años les había pasado eso. Y nadie ha dicho públicamente que se le hubiera planteado que la cosa no iba bien.

Desde mi punto de vista, de socio, estoy muy preocupado por que el presidente del Barça vaya de la mano y esté influenciado por el presidente del Real Madrid. Nunca un presidente blanco hizo ningún acto beneficioso para el Barça, incluido don Santiago Bernabéu, que se llevó a Di Stéfano cuando lucía la camiseta blaugrana. Es una de las claves por las cuales Messi hoy no es del Barça. Ahora me preocupa mucho esta alianza que, de entrada, ha llevado a que Messi no esté aquí.

Leo, te deseo lo mejor. Tuve la suerte de traerte a mi club. Conmigo nunca te habrías marchado de aquí.
Informa:LAVANGUARDIA.COM (12-VIII-2021)
N.de la R.
En l’edició en català de La Vanguardia encara no s’ha publicat aquesta entrevista. L’edició catalana de La Vanguardia no deixa de ser un segon plat per al Grupo Godó. Es com tenir una amistançada a qui cal oferir alguna cosa de tant en tant, però per als actes com cal sempre cal anar-hi amb l’esposa.

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Que tothom ho sàpiga: